¿Lo viste en TikTok? No todas las tendencias de belleza son seguras para tu piel
El cuidado de la piel ya no gira únicamente en torno a la
apariencia. Cada vez más personas buscan tratamientos que ayuden a prevenir el
envejecimiento prematuro, mejorar la salud cutánea y potenciar su bienestar. Sin
embargo, el crecimiento de contenidos sobre belleza en redes sociales también ha
impulsado recomendaciones y prácticas que no siempre cuentan con respaldo
profesional.
«Las tendencias actuales apuntan a una belleza más personalizada, donde la
tecnología ayuda a identificar las necesidades específicas de cada persona. Este 2026
destacan herramientas como el diagnóstico facial con inteligencia artificial, los
tratamientos no invasivos, la estimulación de colágeno y el concepto de well-aging,
orientado a envejecer de manera saludable y natural», explica Betty Fuentes, docente
de Cosmiatría de la Escuela de Belleza y Estética Carrión.
Entre los procedimientos con mayor respaldo destacan la limpieza facial profesional,
la hidratación profunda, la fotoprotección diaria, el uso adecuado de antioxidantes, los
peelings químicos controlados, la radiofrecuencia y la fototerapia LED.
Cuando la tendencia se convierte en riesgo
Al mismo tiempo, especialistas alertan sobre prácticas virales que pueden
comprometer la salud de la piel. Entre ellas figuran las mezclas caseras, el uso
excesivo de ácidos, la combinación indiscriminada de productos y los procedimientos
realizados por personas sin capacitación profesional. Estas prácticas pueden
ocasionar irritaciones, manchas, quemaduras e incluso secuelas permanentes.
Otro error frecuente es copiar rutinas vistas en internet sin considerar las
características particulares de cada piel. La sobreexfoliación, el uso simultáneo de
múltiples productos o la falta de protección solar suelen generar efectos contrarios a
los esperados.
Para reducir riesgos, los especialistas recomiendan verificar que los productos
cuenten con registro sanitario, provengan de marcas confiables y sean indicados por
profesionales capacitados. Además, toda intervención estética debería partir de una
evaluación previa que permita determinar qué tratamiento es realmente adecuado para
cada persona.
«La mejor tendencia sigue siendo el cuidado informado. Antes de probar cualquier
tratamiento o rutina viral, es importante evaluar si responde a las necesidades reales
de la piel y si cuenta con respaldo profesional», concluye Fuentes.

